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Superar la Melancolía de las Fiestas en la Época de la COVID

El Condado de Los Ángeles brinda ayuda para la salud mental, anima su uso.

Todos queremos dar la mejor cara con familia y amigos durante la temporada de las fiestas. Pero después de casi dos años de la pandemia de la COVID-19, con tantos seres queridos perdidos y ante tantísimas más dificultades, nuestra salud mental está en riesgo. 

Pero está bien pedir ayuda, y hay un sinnúmero de recursos disponibles en el Condado de Los Ángeles para hacerlo.

En una sesión informativa convocada por Kathryn Barger, Supervisora del Condado de Los Ángeles, funcionarios del condado instaron al público a no ser tímido al pedir ayuda – por su propio bien, y el de sus comunidades – y detallaron algunos lugares para encontrarla.

“La depresión es el problema número uno al que se enfrenta la gente”, dijo Barger. “Sin apoyo, los problemas de salud mental pueden aumentar rápidamente y pueden afectar profundamente a nuestras vidas”.

“Pero hay una luz al final del túnel. Nuestro país se compromete a dar herramientas a sus residentes para que mejoren y prosperen”, dijo, reconociendo el precio que se ha cobrado la pandemia a través del aislamiento social, la pérdida de trabajos, las acentuadas necesidades de atención infantil y más.

“El estrés de la salud mental no discrimina”, dijo Barger. “Que sepan, por favor, que no están solos. La depresión decembrina puede afectar a cualquier persona de cualquier edad o procedencia”.

“Está bien pedir ayuda. No es una debilidad, es un signo de fortaleza que antepongas tu salud a otras cosas para poder estar disponible para tu familia”.

De izquierda a derecha: Supervisora Kathryn Barger, Distrito 5, Consejo de Representantes del Condado de LA; Dr. Jonathan Sherin, Director, Departamento de Salud Mental del Condado de LA; Dr. Jorge Partida del Toro, Jefe de psicología, Departmento de Salud Mental del Condado de LA; Dra. Eloisa González, Directora de Salud Cardiovascular y Escolar, Departamento de Salud Pública del Condado de LA; Shirley Ray, clienta del Departmento de Salud Mental del Condado de LA

El Dr. Jonathan Sherin, del Departamento de Salud Mental del condado llamó la atención al valor de los pequeños detalles que podemos ofrecernos los unos a los otros y la importancia de mantener los vínculos con los amigos, la familia y la comunidad.

“Parece cursi”, admitió, pero contó cómo pequeñas cosas como dejar que otros conductores nos adelanten, un saludo con la mano y un reconocimiento, o incluso abrir las puertas 

Además de eso, dijo, el condado tiene unas intervenciones útiles que ofrecer también.

Hay una línea directa, (800) 854-7771, provista de personal las 24 horas para proporcionar todo, desde una voz tranquila y preocupada para ayudar a encontrar la salida de una crisis, a alguien que puede mandar un equipo para abordar una situación en persona. 

El condado también tiene dos programas basados en aplicaciones. Uno, Headspace, se basa en la mediación. El más nuevo, Iprevail, proporciona terapias cognitivo-conductuales basadas en la web y en avatares.

“Hemos encontrado que este tipo de proceso virtual es tan efectivo como el tratamiento en persona para muchas personas”.

Shirley Ray, del Departamento de Salud Pública del Condado de Los Ángeles, describió desde su propia experiencia algunas de las maneras en que el condado puede ayudar a la gente a superar la depresión decembrina.

Llevaba “una vida muy emocionante”, trabajando y casada con hijos, hasta que sufrió ataques al corazón y acabó sin hogar.

Reacia a molestar a sus hijos ya mayores, vivió en su coche “durante unos años”. Pero, recordó, “Durante las fiestas me era difícil”.

Al final, unas enfermeras de Mental Health America Long Beach se fijaron en ella y la inscribieron en una lotería de viviendas que ganó. También la ayudaron a superar el miedo a ser estigmatizada por visitar una clínica de salud mental.

Allí, el asesoramiento y la terapia artística la ayudaron. Sus obras de arte fueron presentadas en el programa “We Rise” del condado y estaba tan conmovida que decidió tratar de ayudar a los demás.

“No es bueno estar desocupada”, dijo. Ella dirige el grupo de apoyo entre pares, “What’s the Word, Word Up”, como voluntaria en la Clínica de Salud Mental de San Pedro que la había ayudado.

“Ahora estoy muy contenta”, dijo.

“Cuando podemos cuidar de nosotros mismos, tenemos más energía, más recursos para cuidar a los demás”, dijo el Dr. Jorge Partida del Toro, jefe de psicología en el Departamento de Salud Mental del condado.

Pero, dijo, “durante generaciones, las personas de color no han podido usar sus voces. Estamos acostumbrados a estar callados, a contener nuestras emociones. Esa es la razón por la que tenemos tantos problemas con condiciones crónicas como la diabetes, la hipertensión, pero también una incidencia más alta de enfermedad mental, depresión, ansiedad, porque simplemente no hacemos nada ante tanto sufrimiento”.

“Aprendemos que lo que nos hace fuerte es estar callados. Tenemos que enseñar a nuestros hijos que lo contrario es verdad. Hay que mantenerse conectados y compartir”.

Otro estímulo estresor añadido de la pandemia de la COVID-19, observó, es el duelo prolongado.

La pandemia “no ha permitido que nuestras comunidades lamenten las pérdidas adecuadamente”, dijo. “El rito de poder soltarlo todo y despedirse se interrumpe… Como tenemos miedo de ser tan abiertos y sinceros, hay una tendencia a aferrarse a este duelo prolongado”. 

Esto se manifiesta, dijo del Toro, en “aumentos de los intentos de suicidio, de violencia doméstica, conductas autolesivas, en particular en los hombres, portarse mal más frecuentemente con la adicción, compulsión sexual, ludopatía, una manera indirecta de responder y expresar el dolor no resuelto que a veces experimentamos”. 

La Dra. Eloisa González del Departamento de Salud Pública concluyó la sesión informativa con una actualización de la disponibilidad de las vacunas y vacunas de refuerzo, gratis y sin importar la situación migratoria para todos los que viven y trabajan en el condado. La información acerca de cómo acceder a las vacunas está disponible en vaccinatelacounty.com.

El condado aún registra más de mil casos nuevos al día, aunque no hay ninguna indicación de un brote después de Halloween, resultado que González atribuye a una mayor concienciación, planificación cuidadosa y bien pensada por parte de los residentes y tasas de vacunación más altas.

Las tasas de vacunación más bajas están entre los residentes negros, en un 54% en general, un 43% entre aquellos de 18 a 29 años, y un 46% entre los de 12 a 17 años, mientras que las de la gente mayor están en un 75%. Entre los residentes latinos, los de 18 a 29 años, en un 58%, son los menos probables en vacunarse.

“Si no mejoramos puede haber aún una mayor desproporcionalidad en los resultados de salud por raza y origen étnico si experimentamos otro brote”.

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