Los defensores multi-raciales de Carolina del Norte exigen la imparcialidad en la redistribución de los distritos electorales – Son desconfiados por la historia del estado

by | Sep 20, 2021 | Spanish Translations, Voting Rights

Por Khalil Abdullah, Ethnic Media Services

El aumento de la población de Carolina del Norte desde 2010, impulsado por las comunidades de color y documentado en el Censo del 2020, gana un asiento más en el congreso para el estado, su decimocuarto. Se tienen que dibujar nuevos mapas para todos los distritos, observó la Dra. Rebecca Tippett, directora de Carolina Demography, para cumplir con la ley federal de que los distritos sean proporcionales en relación con la población.

La forma de los distritos y las comunidades que se incluyan en cada uno se decidirá por la legislatura del estado, presuntamente con aportaciones de las audiencias públicas. La coalición de defensores étnicos y de las minorías de la redistribución de los distritos electorales de Carolina del Norte temen el probable resultado, dadas las prácticas de la legislatura dominada por Republicanos en cuanto al diseño de mapas en el pasado.

Esas prácticas, acusan los defensores, han rendido asignaciones no equitativas de recursos a sus residentes no blancos a través de cada medida de la vida cotidiana, desde la educación y vivienda a la atención médica y el transporte.

“Al entender la dinámica de poder en nuestro estado, el poder corresponde a la legislatura”, explica Kyle Hamilton Brazile, director de Compromiso cívico de la Coalición NC Counts, que se unió a Tippett y a otros presentadores en una sesión informativa online organizada por Ethnic Media Services.

“Carolina del Norte otorga completa autoridad a la legislatura para dibujar las líneas congresales y las líneas legislativas del estado. No hay una comisión independiente que tenga la autoridad aquí, y el gobernador [por ley, sin importar el partido] no tiene el poder del veto”.

Brazile dijo que el camino para forzar la revaluación de los mapas de la legislatura “a menudo requiere acción legal para cuestionar un distrito ilegal con una circunscripción electoral manipulada racialmente”.

Gerrymandering, como se llama en inglés, se refiere a la distorsión de la forma de un distrito para limitar el poder de votación de un bloque rival. Aunque el término se refería a la forma de salamandra que tenía un distrito dibujado por el gobernador Gerry de Massachusetts en 1812, Carolina del Norte ha sido el Massachusetts encarnado de nuestro tiempo.

“Durante la última década, se han cuestionado muchísimo los mapas dibujados por la legislatura”, dijo Brazile. “En el pasado las cortes de Carolina del Norte han dictaminado que los mapas no solo se habían manipulado racialmente, sino que se había hecho con ‘precisión quirúrgica’.

Brazile citó el dibujo complicado del distrito 12, “que se extiende desde el Condado de Mecklenburg hasta cerca de Durham. Era un distrito en que la mayoría de la población era del 64 por ciento afroamericana y era tan angosto en algunos puntos que no era más ancho que un carril de carretera”.

Robert Dawkins, organizador de la comunidad con sede en Charlotte y director político de Action NC, describe el intento de la legislatura de Carolina del Norte de “opresión y supresión”. Dawkins está enfurecido porque la legislatura ejerce el derecho preferencial en lugar de los cambios que los condados y ciudades desean poner en práctica en nombre de sus electores.

“El derecho preferencial significa que si no se incluyen poderes en el acta constitutiva de su condado o ciudad, hay que pedir permiso a la asamblea general para hacer cambios, o la asamblea general puede tan solo negarle el derecho de hacerlo. Y eso es algo que realmente nos preocupa aquí en el Condado de Mecklenburg”.

A pesar de que Carolina del Norte ha usado históricamente la redistribución de los distritos electorales para limitar el poder de votación de los afroamericanos, el Censo del 2020 muestra un estado que está cambiando rápidamente mediante el crecimiento de otros grupos étnicos – que no son menos susceptibles de decretos legislativos.

El estado ha sumado 900,000 residentes, un aumento del 9.5% en relación al recuento censual de 2010. Con su población actual de más de 10.4 millones, cada uno de los 14 distritos congresales debe contener aproximadamente 745,671 residentes, según los cálculos de Tippett. “Pero no sabemos dónde irá el distrito 14”, agregó, “y tampoco sabemos los límites específicos de esos distritos que se tendrán que volver a dibujar”.

El aumento de la población de Carolina del Norte no está distribuido de forma uniforme. Algunas áreas han perdido población y 74 de los 100 condados han experimentado una disminución en las poblaciones infantiles. “Hoy, somos el 60% blancos, 20% negros, 11% latinos, 3% asiáticos y el 6% el resto de los demás grupos raciales, incluyendo indígenas de Norteamérica, otras razas y multiraciales”. Con la excepción de la población de indígenas norteamericanos, “prácticamente todos los grupos raciales de origen étnico crecieron durante la década”, dijo Tippett, “pero el mayor aumento numérico es el de los hispanos, que creció en casi 320,000”.

Ivan Almonte, fundador y director de Rapid Response [Respuesta Rápida] en Durham, describió la lucha para ayudar a las familias que sufren económicamente por la detención de algún miembro indocumentado de la familia, o para reunir el dinero para pagar las fianzas o reemplazar el sueldo perdido debido a la deportación de un ser querido que era un proveedor. Dijo que la Covid-19 también se ha cobrado un precio mientras que las cesantías del empleo agitan la ya frágil inseguridad salarial de las familias que a menudo hacen frente al desalojo como consecuencia.

Almonte describió como hostil el estado actual de la actitud de la legislatura estatal hacia la comunidad latina, señalando la programación de audiencias públicas sobre la redistribución de los distritos electorales en horas difíciles para los que están empleados o en lugares prácticamente inaccesibles en transporte público.

Brazile estuvo de acuerdo. “Bajo el plan actual, solo habrá 13 sitios de audiencias en todo el estado, un estado con 100 condados. Por comparación, en 2011 la legislatura de Carolina del Norte convocó audiencias públicas en 63 sitios en todo el estado”.

Otra barrera para la participación en los foros de la redistribución de los distritos electorales es el insuficiente acceso lingüístico a la información, especialmente para el grupo racial que está en mayor crecimiento en el estado, los asiático-americanos.

Chavi Khanna Koneru, directora ejecutiva de North Carolina Asian Americans Together (NCAAT), una organización pan-asiática de justicia social con sede en Raleigh, dijo que “el acceso lingüístico ha sido un problema, no solo en cuanto a la votación sino en términos de acceso a cualquier otro recurso en Carolina del Norte.

“Esta comunidad no es un monolito”, dijo Koneru, observando que la pandemia ha golpeado considerablemente más a ciertos grupos que a otros. “La comunidad filipina ha experimentado un mayor número de muertes por Covid, los bangladesíes han perdido más trabajos, y las comunidades de refugiados asiáticos surorientales… han experimentado altas tasas de inestabilidad alimentaria. Y todos sabemos que la comunidad asiática suroriental ha sido golpeada especialmente duro por incidentes del odio y de discriminación relacionados con la Covid.

Koneru enfatizó la necesidad de los legisladores encargados de la redistribución de los distritos electorales de escuchar y comprender las necesidades de la gente de Carolina del Norte, de todos los orígenes y todas las condiciones socio-económicas, un sentimiento compartido por Keisha Dobie, becaria de CROWD con la sucursal Pasquotank de la NAACP.

Dobie describió una comunidad predominantemente afroamericana en la región noreste cerca de Virginia, conocida como el Cinturón negro de Carolina del Norte, donde una población cada vez más vieja y en declive ha llegado a ser lo normal. “Estamos realmente privados de los recursos que otras zonas pueden tener en abundancia…Paseen por las calles y vecindades y miren el número de casas en venta; miren el número de comercios que buscan contratar; miren la disminución de solo la población en general”.

Dobie, profesora durante más de 20 años, dijo que la escasez de acceso a la banda ancha en la región significaba que los estudiantes no pudieron participar en el aprendizaje a distancia durante más de un año.

“Realmente preocupa cuando llegue el próximo proceso de redistribución de los distritos electorales, porque uno se pregunta si nuestra región noreste estará reflejada en cuanto a sus necesidades. ¿Recibiremos los recursos necesarios para ayudar a los que aún están aquí?

El objetivo de la coalición es que se dibujen mapas que puedan entregar una porción justa, por ejemplo, de los $44 billones – en base al censo de 2010 – que se entregó a Carolina del Norte en 2017. “El gerrymandering racial es ilegal por algo”, dijo Brazile. “Daña a los votantes, al pueblo, a las instituciones del estado”.

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